Cv-actualizado

Investigador social, docente universitario y conferencista. Investigación académica-musical en América Latina. Especialista en música mexicana. Locución y producción radiofónica. Asesoría histórica de documentales (La Ley del Corrido para Discovery and El Mariachi para History, como ejemplos emblemáticos). Habilidades como analista político. Catalogación de archivos históricos. Autor-escritor de libros de investigación social publicados por editoriales de prestigio y de artículos indexados divulgados por revistas académicas. Especialista en deportes. Es columnista del periódico AM. Es historiador social y cultural. Ha sido profesor en secundaria y preparatoria. Miembro del Sistema Nacional de Investigadores del CONACYT. Científico. Especialista en historia oral. Formado en el Centro de Investigaciones y Estudios Superiores en Antropología Social de México-CIESAS. Especialista en mariachi, corrido, música norteña mexicana y violencia. Ha sido especialista invitado en programas de Javier Solórzano y Enrique Lazcano. E-mail: luisomarmontoyaarias1982@gmail.com


martes, 25 de septiembre de 2018

El Cura de Dolores


El Cura de Dolores
Luis Omar Montoya Arias
La historia oficial retrata a Hidalgo como Padre de la Patria, ser impoluto carente de defectos. Ésta lo glorifica. El surgimiento de México como Estado-Nación, a principios del siglo XIX, no se entiende sin Hidalgo. La contra historia habla del mujeriego y jugador; exhibe al Hidalgo que no hizo nada mientras la turba asesinaba españoles. No olvidemos que los peninsulares ejercieron la violencia durante tres siglos, torturaron y decapitaron a miles de novohispanos. La contra historia pretende minimizar su importancia frente a Allende, Aldama, Jiménez y el general Arias. La historia lo moraliza. ¿Por qué si era parte de la estructura católica, tuvo hijos? ¿por qué jugaba a las cartas y bebía vino? La historia puede ser reaccionaria y ultra conservadora. Me parece más pertinente cuestionar: ¿qué pasó con la Iglesia Católica que antes generaba revolucionarios y hoy produce violadores de niños?   
Los descendientes de Hidalgo, pertenecientes a la quinta y sexta generación, preferimos la visión de la historia cultural. Miguel Hidalgo y Costilla era un intelectual, un ilustrado de formación jesuita, un genio-loco amante de los toros que se metió en la historia. Hidalgo practicaba teatro, pintura, música y poesía; hablaba, leía y escribía en francés, latín, castellano y náhuatl. Hidalgo era un hombre de teatro, con todas las implicaciones revolucionarias que esto conlleva, e inversionista en plantaciones de morera y sus poblaciones de gusano de seda. Hidalgo trabajó en beneficio de indígenas del norte de Guanajuato. La perfección de Cura es problema de la historia oficial. Hidalgo no necesita de ella para justificar su existencia. Fue clérigo católico, artista, poliglota y empresario.
Ayudó en la mejora económica de los residentes del pueblo de Dolores. Aquí estableció la Escuela de Artes y Oficios. Este recinto educativo, ofrecía talleres de alfarería, trabajo en talavera, producción de olivos, carpintería, herrería, curtiduría, talabartería, cultivo de la vid y apicultura. Mandó traer abejas de La Habana, para echar andar su proyecto apícola y encaminó la fabricación de vino, en el norte de Guanajuato. También creó una orquesta, en la que se desempeñó como solista-violinista. Seamos justos, Hidalgo y Costilla fue precursor de la teología de la liberación, durante el siglo XIX. Con eso nos quedamos sus herederos, sus descendientes. Nosotros preferimos al Hidalgo imperfecto, al intelectual, al liberal, al revolucionario, al loco. Más allá de los libros de texto, Hidalgo es un personaje fascinante.    
Aunque El Chuchumbé data del siglo XVII, se popularizó durante la primera etapa de la Revolución de Independencia, encabezada por Hidalgo y Costilla, a principios del XIX. El Chuchumbé, considerada "danza de negros", fue prohibida por La Inquisición. Recuperada por Hidalgo y sus huestes, la melodía fue enarbolada por los independentistas como referente musical, por su naturaleza transgresora. El movimiento independentista de principios del siglo XIX, es fundamental para estudiar al “son jarocho” que Miguel Alemán Valdés mediatizó en la primera mitad del siglo XX. La música de negros fue, igualmente, promovida por Morelos y Pavón, en la segunda etapa de la Revolución de Independencia. Recordemos que Morelos era un hombre de raza negra. Además de son jarocho, el romance -cuyo origen está en Andalucía, España- también formó parte del escenario musical independentista.
Descendientes de Miguel Hidalgo somos bastantes. Los hay en Estados Unidos, en Chihuahua, en Guadalajara, en Irapuato y en Pénjamo. En Jalisco se encuentra la familia de Carina Hidalgo y Costilla, mientras que en Pénjamo y en Irapuato viven los Arias. Arias es un apellido de origen germano, vinculado a Galicia, España, desde la época medieval; cuenta con su escudo de armas y guarda estrecha relación con las arias de ópera. No sorprende que los Arias en América Latina, sean muy cercanos a la práctica musical. Para profundizar en el tema, recomiendo leer, El Síndrome de la Nostalgia, libro editado en diciembre del 2014.
José Arias Bribiesca es el patriarca de la familia Arias de Pénjamo. Hombre culto, hablante del inglés y el francés. Durante la primera mitad del siglo XX, vivió en Detroit, Estados Unidos. El Dueto Hermanas Arias y Las Alteñitas Hermanas Arias, fueron un par de proyectos de música mexicana que llenaron escenarios nacionales y que grabaron para sellos importantes como CBS. Hoy radican en la Ciudad de México y en Irapuato, Guanajuato. Entre los descendientes de Hidalgo encontramos normalistas, abogados, presidentes municipales, empresarios, historiadores y miembros del sistema nacional de investigadores.

No existe revolución sin violencia.



domingo, 9 de septiembre de 2018

Luis Omar Montoya Arias 4 (9 de septiembre del 2018)


Luis Omar Montoya Arias 3 (9 de septiembre del 2018)


Luis Omar Montoya Arias 2 (9 de septiembre del 2018)


Luis Omar Montoya Arias 1 (9 de septiembre del 2018)


México 4


México 3


México 2


México 1


José Arias Bribiesca es descendiente de Miguel Hidalgo y Costilla


Moisés Aristeo Montoya Mondragón


Dueto Hermanas Arias Las Alteñitas (Martha y Mela) 1981


Dueto Hermanas Arias Las Alteñitas (Martha y Mela) 1980


La Familia Aguilar de México


Selección Mexicana de Fútbol (principios de la década de 1990)


Estados Unidos Mexicanos


Dr. Luis Omar Montoya Arias con el Mtro. Raúl García Chao (septiembre del 2018)


Luis Omar Montoya Arias (agosto 2018)


Moisés Aristeo Montoya Mondragón


Luis Omar Montoya Arias (septiembre del 2018)


Fé de bautismo de Moisés Aristeo Montoya Mondagrón


Los Invasores de Nuevo León


El nuevo billete de 500 pesos


Himno Nacional Mexicano


Miguel Hidalgo y Costilla


sábado, 8 de septiembre de 2018

Vicios de las universidades públicas


Vicios de las universidades públicas
Luis Omar Montoya Arias
1.- Hace seis años que las Estancias Posdoctorales-CONACYT cobraron mayor fuerza e importancia. Desde hace seis años, las estancias posdoctorales-CONACYT son un requisito en la obtención de una plaza como profesor-investigador universitario. En la creciente demanda, los posgrados PNPC de las universidades públicas justifican arbitrariedades que deben ser denunciadas. Los posgrados receptores, los coordinadores de programas académicos y los tutores académicos, abusan de los posdoctorantes, quienes, en sentido estricto, ya no son estudiantes sino trabajadores temporales pagados por el CONACYT. Los posdoctorantes deben soportar abusos como el pago impuntual de sus recursos mensuales (a pesar de que el CONACYT deposita el monto total a las universidades), robo de sus investigaciones y posterior publicación de su obra (casi siempre, el delito es cometido por el tutor académico) y la negación de espacios universitarios para desarrollar sus actividades. Habrá que investigar cuál es el trato que las universidades públicas de Guanajuato, brindan a los posdoctorantes financiados por el Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología.   
2.- La cédula profesional es un requisito, absolutamente necesario, si se trata de obtener trabajo como profesor-investigador en alguna universidad pública. El problema es que la ley no se aplica parejo. Hay profesores-investigadores de universidades en Guanajuato que tienen más de 10 años trabajando en ellas, sin contar, si quiera, con cédula profesional de licenciatura. Por ley, deben presentar sus cédulas de licenciatura, maestría y doctorado. La ley debe aplicarse parejo. Los profesores-investigadores de las universidades públicas que no cuentan con cédula profesional y que ostentan sus plazas de tiempo completo, deben ser llamados a cuenta para una investigación profunda que deslinde responsabilidades. La aplicación de la ley debe llegar a las universidades públicas, recintos mafiosos llenos de gente incompetente que encarna la corrupción y la miseria moral de este país tercermundista y periférico. Las universidades públicas deben ser intervenidas, investigadas y sancionadas.
3.- Los viajes al extranjero de algunos privilegiados es otro problema en las universidades públicas. Hay que acercarse a los centros de estudio guanajuatenses, para comprobar la opulencia en la que viven, y la opacidad con la que obtienen y gastan recursos públicos, los miembros de la mafia del poder en turno. Algunos de sus allegados, pasan la mayor parte del año en Europa. Solapados por la alta burocracia universitaria, los mafiosos de las universidades públicas recorren el mundo, a costa del erario. Muchos de esos docentes universitarios privilegiados, son los mismos que tienen años trabajando sin presentar, si quiera, cédula de licenciatura. Me pregunto: ¿qué sucede con los estudiantes de los docentes viajeros? ¿qué aprenden durante el semestre? ¿cómo los evalúan? Los recursos para viajes al extranjero, no deben ser monopolizados por un puñado de corruptos. Los recursos deben ejercerse de manera equitativa y transparente. Las universidades públicas mexicanas son controladas por cárteles académicos, por mafias al puro estilo del Antiguo Régimen.  
La demanda es que el nuevo gobierno encabezado por Andrés Manuel López Obrador, ataque la corrupción existente en las universidades públicas de México. Guanajuato debe ser tratado como paciente en terapia intensiva: el cáncer invadió su cuerpo, se pudre de corrupción, de violencia y de inmoralidad gubernamental. Cinismo y bandidaje, herencia del gobierno saliente. México necesita una revolución moral. ¡Bienvenida la cuarta transformación!



La reforma educativa y el nuevo modelo educativo mexicano


La reforma educativa y el nuevo modelo educativo mexicano
Luis Omar Montoya Arias
La reforma educativa impulsada y aprobada por el gobierno peñista, y el nuevo modelo educativo como parte de la misma, es abiertamente punitiv@. La reforma educativa castiga al maestro y lo convierte en un vulgar godínez: hoy la obligación principal de los docentes mexicanos de nivel básico, es hacer planeaciones, llenar formatos y echar a andar un modelo educativo que está lleno de contradicciones. Por principio de cuentas, quitaron la educación física y sustituyeron los talleres por clubes. No puedes prescindir de los deportes en un país de diabéticos. La ausencia de visión política es notable. No tengo dudas: el sexenio peñista es de los peores en la historia de México. Gobierno bandido, inmoral y analfabeto.   
El nuevo modelo educativo es una seguidilla de ocurrencias. Antes de ejecutar semejante disparate, el gobierno mexicano debió invertir en escuelas y en maestros. El nuevo modelo educativo fue diseñado por el Fondo Monetario Internacional, ente de manipulación global que pretende homogenizar la mano de obra y el consumo. No se necesita ser muy listo para comprender que un modelo educativo implementado con relativo éxito en Holanda, está condenado al fracaso en un país tercermundista y periférico como México. Antes de aplicar su reforma, debieron atender la compleja realidad educativa mexicana. En lugar de gastar miles de millones de pesos en legitimar su autoritarismo, a través de la promoción mediática de la investidura presidencial, la obligación del Estado mexicano era invertir en plazas para maestros, en infraestructura, en la mejora de las redes de comunicación, en la compra de cañones, computadoras y demás insumos necesarios para la ejecución del nuevo modelo. 
La reforma educativa es la culminación de la obra. La imagen del profesor ha sido, sistemáticamente, atacada: al normalista se le estereotipa como huevón y revoltoso, mientras que al docente universitario se le delinea como acosador degenerado. Hay, desde luego, un manejo político del asunto. El sistema ataca a la figura del maestro para que la sociedad quede a merced del gobierno internacional emanado de las grandes estructuras secretas consolidadas en Occidente. Pensemos que parte de la explicación a la crisis social, moral y de violencia que estamos sufriendo, está en el resquebrajamiento de la familia y en el ninguneo de figuras de autoridad como el maestro, otrora, fundamental para la sociedad. De hecho, el propio modelo educativo sitúa al alumno en el centro; al hacerlo, convierte al profesor en un simple asesor-acompañante. En esta sociedad de consumo, se promueve el libertinaje, no la libertad. Para ejercer tu libertad, necesitas saber qué es, y en ese proceso formativo, el maestro era fundamental. El docente quedó reducido a un insignificante, cuida niños. La reforma educativa minimiza la figura del maestro y asume el control corporativo y privatizador de la educación, Sí, la nueva reforma educativa es el aviso de lo que viene: la muerte de la educación pública en México. La premisa es que estudien los que tienen dinero, los desposeídos que asuman su papel histórico de esclavos. Quitan la educación porque a través de ella, miles de subalternos encontraron la libertad y la trascendencia. Ellos, las élites, quieren un mundo de esclavos y esclavistas. Nuestra obligación es luchar por la educación.


La innovación en la educación secundaria


La innovación en la educación secundaria
Luis Omar Montoya Arias
Partiendo de la visión que un servidor tiene de la historia, opté por hacer una evaluación diferente. Invité a los estudiantes a definir la historia a partir de una o varias imágenes. Todos los estudiantes hicieron sus aportaciones en el muro negro que se encuentra al fondo del salón y en la primera página de su cuaderno. Los estudiantes participaron de un ejercicio colaborativo y otro individual. Mi idea de la historia (pienso en Robin Collingwood) no está en la memorización de datos y fechas, ni en la reproducción de visiones maniqueas. La historia no se trata de buenos y malos, sino de procesos sociales. En la historia oficial siempre estamos buscando la maldad y la bondad, situándonos desde el estudio del personaje. La historia no se agota en visiones estereotipadas y moralizadoras. Me interesa que mis estudiantes aprendan a utilizar la historia. La historia está en todas partes, sólo hay que aprender a reconocerla. Ésta debe hacer ciudadanos críticos. Pienso en Peter Burke y sus formas de hacer historia, en la Escuela de los Annales francesa y en la vasta obra de Eric Hobsbawm. La historia es ciencia, es arte, es pensamiento, reflexión y creación.
Me interesaba saber cuál es la idea que los estudiantes tienen de la historia, cómo la piensan, desde qué sitio se aproximan a ella. Las constantes que encontré son las siguientes:
1.- Los estudiantes tienen una visión cinematográfica de la historia. Fue la suástica o esvástica asociada con el Nacional-Socialismo de Hitler, el símbolo que más usaron para definir a la historia. Su uso constante nos indica que los alumnos se acercan a la historia desde el cine. Los chicos prefieren lo visual y auditivo, sobre el conocimiento enciclopédico.
2.- Los estudiantes asocian a la historia con la violencia. No fueron pocos los alumnos que dibujaron pistolas y cuchillos. Esto demuestra el impacto de la violencia. La violencia no se agota en cifras y daños colaterales, como lo pregonan los gobiernos estatales y municipales.
Decidí no hacer el diagnóstico a partir de un examen tradicional, porque, justamente, busco distanciar a los estudiantes de visiones positivistas de la historia. Ni la historia ni los maestros deberían enseñar a odiar a Porfirio Díaz ni a santificar a Benito Juárez. El positivismo debe permanecer en la búsqueda de fuentes, no en su tratamiento. La historia ayuda a realizar diagnósticos colectivos e individuales, como ya lo demostré. Es incuestionable la importancia que tiene la historia y los usos que podemos hacer de ella. La historia debe hacer ciudadanos pensantes. La historia es dinámica, está en los nombres de las calles y en el papel-moneda; en las playeras de los equipos de fútbol, en la goma de mascar y en el color de los ojos. ¿Cuáles son los significados históricos de las rayas? ¿Cuál es el origen de los tacos al pastor? ¿Por qué los nazis se hacían una raya junto a la partida del peinado?
Mi objetivo es que mis estudiantes aprendan a utilizar la historia. La prioridad no es la memorización sin contextos. Dejemos de acercarnos a la historia desde una lógica matemática y comencemos a abordarla desde el pensamiento social. Hay tres grandes estructuras de pensamiento: el matemático, el social y el artístico. Escribir una novela, un ensayo o una tesis de doctorado, es, desde luego, un acto artístico porque creas algo estético donde antes no existía nada. La historia y el historiador están ligados con el arte. Si el conocimiento no se aplica en la cotidianeidad, entonces es intrascendente y fugaz.  
La visión que comparto ha estado anidada en la historia científica desde la década de 1960. El nuevo modelo educativo retoma, en realidad, la visión científica de las ciencias sociales, y la incorpora en la enseñanza de todas las materias. Se aspira a la humanización del conocimiento. No existe educación humanista sin humanidades. Para que las humanidades trasciendan, éstas deben ser manejadas por profesionales especializados. El éxito de la educación en el siglo XXI, depende de la incorporación e involucramiento de prácticas científicas. La educación requiere de más científicos que vengan a profesionalizar los campos del conocimiento. La situación es que en México se invierte muy poco en ciencia. Está claro: debemos invertir más en el sector científico del país y la historia debe ser enseñada por historiadores. Es válido ocuparnos de la didáctica, pero también brindemos su importancia a los contenidos. Nos concentramos en cómo enseñamos y olvidamos qué enseñamos.

Enseñanza de la historia en nivel secundaria


Enseñanza de la historia en nivel secundaria
Luis Omar Montoya Arias
Uno de los cuestionamientos que recibe el egresado de las universidades públicas de México, en comparación con sus pares normalistas, es el de ser una persona ajena a la educación; como si ésta se redujera a las formas de transmitir conocimiento, olvidándose de la importancia de los contenidos que se enseñan. La fortaleza de los normalistas está en el manejo profundo de estrategias pedagógicas, mientras que los universitarios detentan formaciones más científicas. El universitario puede carecer de herramientas didácticas, pero sus conocimientos sobre las materias a impartir, son más sólidos que los ofrecidos por los normalistas. Entendamos que las visiones del normalista y del universitario, son complementarias. México necesita de los dos mundos académicos para seguir creciendo.
Pensando en adquirir más tablas pedagógicas, y ante el señalamiento constante de ser una persona ajena a la educación, a pesar de ser maestro desde el año 2000, opté por dedicar estos seis meses de mi vida a la educación básica. Desde el pasado 31 de julio del 2018, me convertí en profesor de historia de secundaria en un prestigioso instituto privado de la CDMX. En proceso de ejecución, comprendí que éste, era el momento histórico preciso para acercarme al nuevo modelo educativo. Forjado en la tradición etnográfica del CIESAS, asumí el compromiso con la educación y decidí seguir aprendiendo. Soy un historiador que crece.
Ser maestro de secundaria por seis meses, me está ayudando a entender, desde la práctica, las falencias y los vicios de la reforma educativa impulsada por el gobierno peñista. Encuentro al nuevo modelo educativo lleno de contradicciones, convivo con jefes que jamás han hecho investigación, pero juzgan a los que sí hacen investigación: se aprenden manuales y los repiten como si se tratara del catecismo. Laborar como docente de historia en secundaria me enfrenta con todas las situaciones de nuestro sistema educativo. No importa si se trata de una institución pública o privada, las carencias siempre están presentes. El trabajo del profesor se encuentra devaluado y sus salarios proletarizados. En la práctica constato: los maestros necesitan y merecen mejores salarios, su trabajo es imprescindible para México.
Ser maestro de historia en secundaria, te obliga a trabajar desde la creatividad y la innovación. Los estudiantes son niños que tienen como premisa el juego. No puedes dar clase como si estuvieras en un aula universitaria, tus estrategias deben ser otras. Aquí es donde radica el mayor valor de esta experiencia como docente de historia en secundaria: estoy agarrando más tablas, mejoro en la práctica y me complejizo como maestro de historia. No hay mejor curso de actualización y capacitación que el campo, que la práctica misma, que la experiencia.
La semana pasada me corté el cabello y me hice un peinado semejante al que usaba Adolf Hitler, hoy asociado al mundo del fútbol y encarnado en Cristiano Ronaldo. La premisa fue que mis estudiantes entiendan que hasta los peinados tienen una historia, a veces controversial. Se le acerca a la indagación de la estética, a la explicación y crítica del consumismo. Debemos mostrar el pragmatismo de la historia. La historia es un oficio que promueve la libertad de pensamiento, la creatividad y el argumento como forma de vida.

Austeridad republicana para universidades públicas


Austeridad republicana para universidades públicas
Luis Omar Montoya Arias
El nuevo gobierno mexicano, encabezado por Andrés Manuel López Obrador, anunció una sumatoria de medidas, entre las que destaca la “austeridad republicana”. Se busca ahorrar dinero a través del recorte de sueldos y prestaciones que perciben los altos funcionarios. Es una disposición necesaria, justa, prudente y conveniente. Los salarios percibidos por senadores, diputados, consejeros electorales y secretarios de Estado, son insultantes. En un país con millones de pobres, reducir los salarios del gobierno, es un acto de justicia.
Los recortes salariales deben ampliarse y aplicarse, a funcionarios estatales, presidentes municipales, síndicos, regidores, institutos estatales y universidades públicas. Éstas deben ser intervenidas y reguladas. No es posible que existan rectores que ganan más que los gobernadores y el presidente de la nación. No se puede permitir que rectores de universidades públicas viajen en camionetas blindadas y se hagan acompañar por guaruras. Los rectores de las universidades públicas deben ser limitados en el ejercicio de recursos públicos. Que se acaben sus privilegios. ¿Cuánto dinero destinan al pago de asesores? ¿Cuántos recursos usan en publicidad? El gobierno de López Obrador debe resolver el problema. El 50% de los recursos ejercidos por las universidades públicas, se agota en el pago de burocracia. En las universidades públicas, la prioridad deben ser los estudiantes y los maestros, no los burócratas. ¿Cuál es el sentido de la educación? En cuanto tome posesión el nuevo gobierno, las universidades públicas deben ser reguladas y sancionados sus funcionarios corruptos.   
Los dineros otorgados a las universidades públicas deben ocuparse en la contratación de profesores-investigadores, en becas para los estudiantes y en la ampliación y mejora de la infraestructura, necesaria para acrecentar la cobertura. Que los rectores dejen de pagar asesores, por ejemplo. Se inventan puestos para emplear a la amante en turno, al hijo del compadre y al amigo de la adolescencia. Este tipo de prácticas son normales y cotidianas en las universidades públicas de México. Éstas deben perecer, por el bien de la educación.  
Personal de universidades públicas que todo el año viaja, a cuenta del erario. Los beneficiarios son aquellos que siempre asienten con la cabeza, los corruptos, los que se bajan los pantalones ante la corte universitaria, los serviles y lacayos. ¿Qué sucede con los estudiantes de esos trabajadores universitarios que se la pasan viajando por el mundo? Hay, claramente, contubernios, acuerdos en las sombras, tráficos de influencias y nepotismo. Las universidades públicas están secuestradas por mafias. Sí, la “mafia del poder” que tanto pregonó durante su campaña, Andrés Manuel López Obrador, tiene tomadas las universidades públicas de México: todos los días se tergiversa el sentido de la educación.
Que los gobiernos atiendan y resuelvan los problemas morales de las universidades públicas de México. Presionemos para que la austeridad republicana impulsada por Andrés Manuel López Obrador, llegue a las universidades públicas, incluidas las de Guanajuato. Que se terminen los privilegios de rectores, asesores de rectores, secretarios generales y achichincles fifí. Hay un despilfarro de recursos públicos. Que el dinero ahorrado se utilice en la contratación de más profesores-investigadores y en el otorgamiento de becas estudiantiles.